Los métodos de zonificación del suelo, eje de la penúltima jornada del ‘Congreso Terroir’

“El conocimiento del terroir de la manera más precisa y homogénea posible no sólo es la base de la investigación científica sino una herramienta clave para la producción de vinos de terroir de la mayor calidad”, ha afirmado el profesor de la Universidad de Burdeos Kees van Leeuwen, que ha abierto la penúltima jornada del XII Congreso Terroir que se desarrolla en Zaragoza durante esta semana.

Para ello, es necesario llevar a cabo un proceso de zonificación. Es decir, el establecimiento de diversas zonas en el terreno en función de los datos obtenidos y del objetivo con el que se realizan los estudios. Unos objetivos que pueden ir desde el estudio fenológico hasta la protección del paisaje frente a procesos de urbanización.

Van Leeuwen ha desglosado los distintos enfoques desde los que se puede llevar a cabo este proceso de zonificación en los viñedos. El primero de ellos, el geológico, ofrece un conocimiento muy sintético de la geología local, a escala gruesa, por lo que, siendo económico, resulta poco útil porque “no profundiza en los factores de la relación del suelo con el vino, que es la base del terroir”, ha indicado el experto. El segundo de ellos, el enfoque geomorfológico es muy similar al anterior, con la diferencia de que ofrece una información algo más detallada de la distribución de los suelos.

Kees Van Leeuwen

Así pues, el enfoque más adecuado para llevar a cabo una zonificación es el enfoque pedológico. Está centrado en el suelo y ofrece información al mínimo detalle. “Permite la comprensión de las interacciones entre el suelo y el viñedo”, ha indicado el ponente.

Posteriormente es necesario clasificar toda la información obtenida. De entre todos los sistemas de clasificación, el más adecuado es el de taxonomía de los suelos, un sistema de clasificación que es la referencia básica de organismos mundiales como la FAO. “Hay que huir de clasificaciones locales”, ha instado Kees van Leuween.

La recogida de unos datos precisos y con unos sistemas de medición y parámetros adecuados a la información que se quiere conocer es otro de los pilares del proceso de zonificación. Por ello, es necesario contar con instrumentos de medición “bien ubicados y precisos”. “Se debe controlar la calidad de estos instrumentos para evitar pérdidas de datos”, ha señalado.

Pero no sólo los instrumentos, mapas, sistemas de información geográfica son necesarios para recopilar información y llevar a cabo una zonificación correcta. Van Leeuwen ha llamado a los ponentes a “preguntar a los propios productores y viticultores”. “Tienen un gran conocimiento del suelo que trabajan”.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *