International Terroir Congress opens to wine study

The 12th Terroir Congress has finished today after a high level reflection week around more than 100 scientific and technical papers presented. Wine as terroir component and result has been the main focus and the Aragonese Congress may have become a turning point in this sense, according to the Congress manager, Ernesto Franco.

As regards to this, the attention given to enology may increase in following editions as a natural evolution of research. Besides, other factors linked to terroir as consumer perception are also being brought up in the debate.

Vicente Sotés, president of the Congress Scientific Manager, has remarked the ‘in-depth analysis carried out in methodologies to characterize and value terroir’. Sotés has also expressed his satisfaction with the great number of young attendants.

Open mind to change

Although terroir reminds of tradition and roots, growers need to adapt to all kinds of changes which are taking place. They range from growing techniques to information management.

However, the most important change to be faced is the climate change owing to its magnitude and quickness. This has been one of the main issues of the Congress and of the lecture given by Antonio Graca, Sogrape Wines Research and Development Department Manager, in Portugal.

Graca has urged the attendants to have ‘an open mind’ to accept novelties, without disdaining tradition but aware of the fact that ‘not every past knowledge is useful’, has reckoned.

All these changes must lead to a redefinition of terroir. “Nowadays we refer to terroir as something giving a differential factor to wines”, has stated Graca. ‘But I wonder: differential for whom, for growers, for consumers…? Who gives this differential factor?’ the expert has questioned. ‘If we don’t include consumer perception, terroir is nothing’, has stated.

The president of Aragón, Javier Lambán, has closed the 12th Terroir Congress, which gathered in Zaragoza about 250 wine and ground experts, from more than 20 countries. ‘This Congress has meant a strong recognition for wine, agricultural and food sectors’, the president has stated.

El Congreso Internacional del Terroir se abre al estudio de los vinos

El XII Congreso Internacional del Terroir ha cerrado sus sesiones tras un alto nivel de reflexión en torno a las más de 100 comunicaciones científico-técnicas presentadas en el mismo. El vino, como componente y resultado del terroir, ha tenido un gran protagonismo y es posible que el congreso aragonés haya marcado un punto de inflexión en este sentido, según el director del evento, Ernesto Franco.

Así, frente a la focalización en los suelos y el viñedo, la atención prestada a la enología es previsible que crezca en las próximas ediciones como una evolución natural de los estudios científicos. Además, otros elementos vinculados al terroir, como la percepción del consumidor, se están abriendo paso asimismo en los debates.

Vicente Sotés, presidente del comité científico del congreso, ha destacado por su parte la “profundización que se ha llevado a cabo en las metodologías para caracterizar y valorizar el terroir”, entre las que ha destacado una aportación aragonesa: la utilización de mistelas como herramienta de caracterización.

Sotés, satisfecho por el alto número de congresistas jóvenes, ve también con optimismo el papel que las denominaciones de origen están desempeñando en el desarrollo del terroir, del que las cuatro existentes en Aragón han sido un buen ejemplo durante los días del evento.

Organizado por el Gobierno de Aragón y con la tutela de la OIV (Organización Internacional de la Viña y el Vino, la duodécima edición de este congreso ha dejado un alto nivel de satisfacción en los participantes.

Mentalidad abierta ante los cambios

Aunque el concepto terroir evoca arraigo y tradición, es necesario que los productores sean capaces de adaptarse a los cambios de todo tipo que el mundo está experimentando. Son cambios que abarcan desde las técnicas de cultivo hasta la obtención y gestión de información de lo que sucede en las explotaciones.

No obstante, el cambio más importante tanto por su magnitud como por su rapidez es el cambio climático. Este asunto ha sido uno de los ejes centrales del congreso y ha ocupado gran parte de la ponencia impartida por Antonio Graca, director del Departamento de Investigación y Desarrollo de Vinos Sogrape, en Portugal, que ha abierto la última jornada del Congreso.

Graca ha instado a los asistentes a “tener una mente abierta” para aceptar las novedades, sin desdeñar lo tradicional pero sabiendo que “no todo el conocimiento que viene del pasado va a ser útil”, ha reconocido.

Antonio Graca

Todos estos cambios tienen que llevar a un proceso de redefinición del concepto terroir. “Actualmente hablamos del terroir como algo que da un factor diferencial a los vinos”, ha indicado Graca. “Pero yo me planteo otra cuestión: ¿distintivo para quién, para el productor, para el consumidor…? ¿Quién otorga ese carácter diferencial?” ha cuestionado el experto portugués, que ha instado a introducir la percepción del consumidor en la definición de terroir. “Si no incluimos la percepción del consumidor, el terroir no es nada”, ha aseverado.

Reflexión y trabajo de campo

El congreso ha dedicado las mañanas a la reflexión y al debate científico. Así, en la primera jornada, tras el acto inaugural, el primer Master of Wine español, Pedro Ballesteros, impartía la primera de las ponencias, en la que hacía una llamada a la coherencia al sector del vino. A mantener las esencias del concepto terroir. Un concepto que debe ser no sólo un cúmulo de técnicas de cultivo, de aplicación de sustancias o de empleo de agua de una determinada manera, sino “una práctica cultural”, como afirmaba el segundo día el profesor de Enología de la Universidad de Turín Vittorio Novello.

El cambio climático y sus repercusiones son una de las principales preocupaciones de los productores de vino de terroir. “Los datos de estudio del clima reflejan que la sequía va a ser creciente, por lo que será esencial un buen aprovechamiento del agua”, apuntaba director adjunto de la Unidad Experimental de Pech Rouge, Hernán Ojeda, quien abogó por el riego por goteo ya que “es el único que asegura la precisión, eficiencia de agua, automatización y fertilización adecuadas” para obtener el punto óptimo de humedad para obtener el vino deseado con todas sus propiedades edafológicas.

La jornada del jueves, penúltima de este XII Congreso Terroir, estuvo dedicada a los procesos de zonificación de los viñedos. Es decir, el establecimiento de diversas zonas en el terreno en función de los datos obtenidos y del objetivo con el que se realizan los estudios. Unos objetivos que pueden ir desde el estudio fenológico hasta la protección del paisaje frente a procesos de urbanización. Unos datos que han de ser totalmente precisos y recabados por instrumentos de medición adecuados. Eso sí, sin olvidarse de “preguntar a los propios productores y viticultores ya que tienen un gran conocimiento del suelo que trabajan”, afirmaba este experto.

Si bien las mañanas se dedicaron al debate y análisis en profundidad de la situación del terroir, las tardes sirvieron para que los asistentes al Congreso pudieran conocer ‘in situ’ el sector del vino aragonés. Para ello, pudieron visitar los terrenos de las cuatro denominaciones de origen de vino aragonés (Somontano, Campo de Borja, Cariñena y Calatayud), donde además de estudiar los suelos sobre los que crecen los viñedos a través de diversos perfiles, denominados calicatas, pudieron degustar una amplia variedad de caldos producidos en la comunidad.

Clausura del XII Congreso Terroir

El presidente de Aragón, Javier Lambán, ha clausurado la XII edición del Congreso Terroir, que ha reunido en Zaragoza durante esta semana a más de 250 expertos del mundo del vino. “Han venido congresistas de unos de 20 países, algunos tan lejanos como Australia”, ha destacado Lambán para quién la celebración de este Congreso supone “un espaldarazo de primera magnitud para el sector del vino y de la agroalimentación”.

El máximo responsable del Ejecutivo aragonés ha puesto en valor, además del hecho de que “especialistas de los principales países productores hayan conocido los vinos de Aragón, su calidad y la propia comunidad autónoma, que les ha sorprendido muy gratamente”. “En definitiva -ha añadido Javier Lambán – es muy relevante que este congreso se haya celebrado en Zaragoza y Aragón”.

El pesidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, clausurando el congreso.

 

Los métodos de zonificación del suelo, eje de la penúltima jornada del ‘Congreso Terroir’

“El conocimiento del terroir de la manera más precisa y homogénea posible no sólo es la base de la investigación científica sino una herramienta clave para la producción de vinos de terroir de la mayor calidad”, ha afirmado el profesor de la Universidad de Burdeos Kees van Leeuwen, que ha abierto la penúltima jornada del XII Congreso Terroir que se desarrolla en Zaragoza durante esta semana.

Para ello, es necesario llevar a cabo un proceso de zonificación. Es decir, el establecimiento de diversas zonas en el terreno en función de los datos obtenidos y del objetivo con el que se realizan los estudios. Unos objetivos que pueden ir desde el estudio fenológico hasta la protección del paisaje frente a procesos de urbanización.

Van Leeuwen ha desglosado los distintos enfoques desde los que se puede llevar a cabo este proceso de zonificación en los viñedos. El primero de ellos, el geológico, ofrece un conocimiento muy sintético de la geología local, a escala gruesa, por lo que, siendo económico, resulta poco útil porque “no profundiza en los factores de la relación del suelo con el vino, que es la base del terroir”, ha indicado el experto. El segundo de ellos, el enfoque geomorfológico es muy similar al anterior, con la diferencia de que ofrece una información algo más detallada de la distribución de los suelos.

Kees Van Leeuwen

Así pues, el enfoque más adecuado para llevar a cabo una zonificación es el enfoque pedológico. Está centrado en el suelo y ofrece información al mínimo detalle. “Permite la comprensión de las interacciones entre el suelo y el viñedo”, ha indicado el ponente.

Posteriormente es necesario clasificar toda la información obtenida. De entre todos los sistemas de clasificación, el más adecuado es el de taxonomía de los suelos, un sistema de clasificación que es la referencia básica de organismos mundiales como la FAO. “Hay que huir de clasificaciones locales”, ha instado Kees van Leuween.

La recogida de unos datos precisos y con unos sistemas de medición y parámetros adecuados a la información que se quiere conocer es otro de los pilares del proceso de zonificación. Por ello, es necesario contar con instrumentos de medición “bien ubicados y precisos”. “Se debe controlar la calidad de estos instrumentos para evitar pérdidas de datos”, ha señalado.

Pero no sólo los instrumentos, mapas, sistemas de información geográfica son necesarios para recopilar información y llevar a cabo una zonificación correcta. Van Leeuwen ha llamado a los ponentes a “preguntar a los propios productores y viticultores”. “Tienen un gran conocimiento del suelo que trabajan”.

 

Hernán Ojeda: “El cambio climático será una oportunidad para algunos”

El temido cambio climático no será un problema para todo el mundo, para algunos viticultores puede ser “una oportunidad para los viñedos que sufren de excesos de agua”. Así ha concluido su intervención el director adjunto de la Unidad Experimental de Pech Rouge, Hernán Ojeda, que ha sido el encargado de impartir la conferencia de apertura de la tercera jornada del XII Congreso Terroir, que alcanza su ecuador este miércoles.

Ojeda ha expuesto los resultados de un estudio llevado a cabo en la región francesa de Languedoc-Rosellón que tenía como objetivo analizar el comportamiento de los viñedos en diversas situaciones de humedad.

Ahora bien, ¿cómo afectan a las vides las diferentes situaciones hídricas? De acuerdo con el estudio realizado por el equipo de Hernán Ojeda, en situaciones de exceso de humedad se produce un exceso de vigor de la vid y un grano de excesivo tamaño, lo que produce una dilución de la calidad.

hernán Ojeda

En condiciones óptimas de humedad, que se determinan tras analizar diversos parámetros, el crecimiento vegetativo y el tamaño del grano son un poco más reducidos, pero se experimenta un aumento de los polifenoles que son precursores del aroma.  No obstante, cuando estas condiciones óptimas se reducen, los vinos pueden perder aroma y calidad.

Por ello, es necesario aplicar técnicas que logren que los cultivos se aproximen a su estado óptimo de humedad. Por el contrario, en caso de falta de agua o estrés hídrico, Ojeda plantea la aplicación de diversas técnicas de manejo de la canopia como el ‘mulching’ consistente en crear una cubierta vegetal que retenga la humedad, o las defoliaciones y la poda.

Otra alternativa planteada por Ojeda es el uso de variedades isohídricas, que se adapten a las condiciones de humedad. “Una técnica que, como todas, llegan hasta un límite si se enfoca desde el punto de vista de la productividad”, ha señalado.

El experto ha apostado por la técnica del sombreado de los viñedos. Es decir, por cubrir las vides, con estructuras que las protejan del sol. Una técnica que puede tener un doble uso ya  que, en caso de cubrir los viñedos con paneles solares, podría no solo ahorrar agua sino también producir energía. Se trata del agrovoltaico, un ámbito que se está desarrollando en zonas cálidas.

No obstante, ha afirmado Ojeda, cuando la escasez de agua alcanza ciertos parámetros, lo único que mantiene la humedad necesaria es el riego. “Los datos de estudio del clima reflejan que la sequía va a ser creciente, por lo que será esencial un buen aprovechamiento del agua”, ha señalado Ojeda, quien ha abogado por la reutilización del agua para el regadío de las vides y por el riego por goteo ya que “es el único que asegura la precisión, eficiencia de agua, automatización y fertilización adecuadas”, ha aseverado.

El terroir como cultura de cultivo de la viña, eje de la segunda jornada del Congreso

La mejora de la eficiencia de las explotaciones vitivinícolas ha sido el eje de la segunda jornada del XII Congreso Terroir que se desarrolla en Zaragoza a lo largo de esta semana. Pero para lograr este objetivo en el marco del terroir no todo vale. Por ello, se han dado a conocer diversas técnicas y herramientas.

El calificativo terroir supone la aplicación de prácticas de manejo del suelo y la viña que otorguen al vino rasgos distintivos. Así lo ha explicado el profesor Vittorino Novello, del Departamento de Ciencia Agraria, Forestal y Alimentaria de la Universidad de Turín, que ha sido el encargado de abrir la sesión

Novello ha incidido en la importancia de factores como el cuidado de las hojas de las vides para lograr un equilibrio entre el crecimiento vegetativo y el crecimiento productivo de los viñedos. Un equilibrio que además se trasladará al vino y que permitirá valorizar el caldo de terroir.

 

Otro de los aspectos que dan al vino de terroir un carácter diferencial es el control del vigor de las vides. Un factor que se puede controlar a través de unas adecuadas podas, de la cantidad adecuada de fertilizantes con nitrógeno, para no exceder los límites de mineralización, y una cantidad de agua requerida por cada suelo para no romper el equilibrio necesario y para la obtención del tipo de vino deseado.

Asimismo, “el cuidado de las hojas de las vides, su separación y su espesura son claves para  evitar enfermedades sin necesidad del empleo de sustancias químicas”, ha añadido Novello, para quien estas técnicas son algo más que modos de cultivo de un viñedo. Han de ser “prácticas culturales” que arraiguen entre los viticultores.

Si bien la comunidad científica es unánime en este debate, cuando estas deliberaciones se trasladan al sector, generan ciertas dudas. Así lo explicaba Thibaut Verdenal, un ingeniero agrónomo suizo, quien ha explicado las conclusiones del estudio realizado en diversas plantaciones del país helvético y que tiene como objetivo averiguar el mejor momento de defoliación de las vides con el fin de evitar enfermedades producidas por hongos y mejorar la calidad de los mostos. “Hicimos el estudio para resolver las dudas de los viticultores en este aspecto”, ha señalado.

El uso de cubiertas vegetales para evitar los efectos del excesivo laboreo del terreno, la eficiencia de la zonificación de los viñedos para obtener resultados más efectivos y precisos en los análisis llevados a cabo o la eficacia del cultivo de variedades resistentes a algunas enfermedades han sido otros asuntos abordados a lo largo de la jornada de debate.

Campo de Borja, protagonista de la segunda jornada

La producción de una mistela en la zona de Campo de Borja ha servido como ejemplo de puesta en valor del terroir en el territorio aragonés. “Se trata de una variedad compuesta de uva, mosto y alcohol, que no fermenta”, ha explicado Ernesto Franco, director del Congreso y encargado de exponer este caso ante los asistentes. “El hecho de que no haya fermentación es importante porque a veces este proceso puede alterar la relación directa entre el vino y el terroir”, ha añadido Franco.

Para llevar a cabo este estudio se dividió la D.O de Campo de Borja en cinco zonas diferenciadas. Así lo explica Miguel Lorente, doctor en Ordenación del Territorio y Medio Ambiente por la Universidad de Zaragoza, quien incide en que el objetivo de este estudio es conocer cómo se refleja el comportamiento del medio en la vid y poner en valor el vino de terroir. “España es uno de los mayores productores de vino y es el que más barato lo vende porque no aplica criterios de terroir”, ha señalado Lorente.

Una situación que está empezando a cambiar ya que, tal y como reconoce Lorente, “los viticultores empiezan a mostrar interés” por un concepto, el del terroir, que “aunque suene innovador es algo muy tradicional porque evoca al territorio”, ha señalado.

En la misma línea se expresaba Ernesto Franco: “El sector ya dispone de todas las herramientas, tanto técnicas como legales. De hecho, la nueva PAC permite reconocer hasta vinos de viticultor”. “Las D.O. tienen todo a su disposición para hacer vinos singularizados”, ha concluido el director del Congreso.

 

Zaragoza abre el XII Congreso Internacional del Terroir con una llamada a la coherencia por parte del primer ‘master of wine’ español

Un brindis con los catavinos que son emblema del evento ha servido para inaugurar de manera oficial la XII edición del Congreso Terroir, que reúne en Zaragoza, durante una semana, a más de 250 expertos mundiales del vino.

El master of wine español, Pedro Ballesteros, ha pronunciado la primera de las conferencias magistrales del XII Congreso Internacional del Terroir que ha inaugurado hoy, en Zaragoza, el consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, Joaquín Olona.

Los intereses políticos y de mercado están por delante de los científicos, ha venido a decir Ballesteros, para quien los estudios sobre el terroir tienen sentido para conocer mejor los terrenos donde se cultivan las vides y compartir ese conocimiento, pero no tanto para influir en el consumidor.

“No creo que los trabajos que se hacen sobre el terroir tengan una incidencia directa sobre el consumidor, serán utilizados por intereses cortoplacistas y mercantiles que también son legítimos, pero tenemos que saberlo”, ha señalado.

Brindis por el 'terrroir'

El cconsejero Olona brinda con todos los congresistas por el ‘terroir’

En su conferencia, titulada “La percepción del consumidor sobre el terroir”, Ballesteros ha sido crítico con las “incoherencias” que se dan en torno a este concepto. Así, señala la ruptura que se da entre el “equilibrio mágico” que hay en torno al terroir y lo que después se hace en la bodega pensando en el consumidor.

Un ejemplo de ello es Burdeos, donde existe un gran conocimiento de las particularidades de los distintos terrenos, pero donde también se hacen posteriormente coupages (mezclas) pensando, no en el terroir, sino en el consumidor.

También se ha referido a España como un lugar donde “el deporte nacional es meterles madera a los vinos” o donde “el único objetivo de las espalderas es permitir el trabajo fácil de las máquinas. “Es la cosa comercial, tenemos que admitirlo”, lamenta.

En todo caso, Ballesteros se muestra firme defensor del terroir, que para él es un ecosistema que supone un cambio en las características de la uva, el mosto y el vino, que presenta de esta manera unas características organolépticas distintivas.

Ballesteros

Pedro Ballesteros

Terroir contra la despoblación

El consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, Joaquín Olona, ha sido el encargado de cerrar el acto inaugural. Olona ha calificado al sector del vino como “ejemplar en aspectos como la lucha contra la despoblación, la internacionalización y el avance en el conocimiento”. Asimismo, el consejero ha destacado el “esfuerzo y trabajo” del comité organizador para traer a Zaragoza un evento “que permitirá dar a conocer a los prescriptores los vinos aragoneses”.

“Si bien el concepto terroir enlaza el análisis de las condiciones y evoluciones del suelo y el territorio y su reflejo en la vid, es una idea que debe ser internacional y sostenible y debe tener siempre presente la calidad de los productos y la tipicidad de cada zona”, ha indicado Benjamin Bois, presidente de la Comisión de Viticultura de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), durante el acto inaugural. “No es una idea trasnochada, sino que su objetivo es producir caldos competitivos en calidad”, ha añadido.

#TerroirCongressAragón

Científicos y técnicos de 18 países productores participan en el congreso.

“El terroir ha de ser una herramienta vertebradora del territorio”. Así lo concibe el diputado provincial por Zaragoza Óscar Lorente, quien ha destacado el papel de la viticultura zaragozana como “uno de los mejores embajadores de la provincia”.

En la misma línea se ha manifestado el director de la Obra Social de Ibercaja, Juan Carlos Sánchez, director de la Obra Social de Ibercaja, sede del Congreso, para quien el concepto de terroir debe ser extrapolable a otros aspectos culturales, actividades económicas o empresariales… a todo aquello que pueda evitar la despoblación”.

Por su parte, Cristina Clemente, subdirectora general de Control y de Laboratorios Alimentarios del Ministerio de Agricultura, ha hecho hincapié en la “relevancia” de estudiar las repercusiones del cambio climático en el terroir, un aspecto que se abordará a lo largo del debate científico del congreso.

Olona inaugura el lunes el XII Congreso Internacional del Terroir, al que asistirán los principales expertos mundiales en la materia

El consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, Joaquín Olona, inaugurará el lunes el XII Congreso Internacional del Terroir, que reunirá en Zaragoza y en las denominaciones de origen protegidas vitivinícolas de Aragón a los principales expertos mundiales en esta materia.

El terroir propugna la práctica vitivinícola mediante técnicas orientadas a extraer del terreno de cultivo las características más genuinas posibles para los vinos procedentes de este. De ahí que el conocimiento del terreno y de las condiciones edafoclimáticas del mismo sea crucial para poder aprovechar las ventajas competitivas que elaborar “vinos de terroir” pueden suponer.

Es por esta razón, asimismo, por la que la participación de las denominaciones de origen resulta tan capital en este congreso, puesto que uno de los atractivos del mismo son las visitas que se van a realizar a cada una de ellas. Los cerca de 250 congresistas podrán comprobar, de esta manera, la composición de una parte de los suelos de Cariñena, Campo de Borja, Somontano y Calatayud.

Técnicos de estas cuatro zonas explicarán a los participantes en el congreso esa composición y cómo puede determinar la personalidad de los vinos que se producen en los terroirs aragoneses. También hablarán sobre los trabajos de caracterización de los suelos que se están llevando a cabo y de los objetivos que se persiguen con ella.

Las sesiones prácticas, que se desarrollarán en torno a varias calicatas (perforaciones) que estos días están dirigiendo profesores y técnicos de la Universidad Politécnica de Madrid, tendrán lugar las tardes del lunes (Somontano), martes (Campo de Borja), miércoles (Cariñena) y jueves (Calatayud).

Las sesiones matinales constarán de una ponencia magistral y de varias comunicaciones orales que se complementarán con la exposición de pósteres. Todo ello alrededor de cuatro áreas temáticas principales: Origen e historia del terroir, Componentes de los terroirs, Valorización del terroir y Percepción del terroir por parte del consumidor. El programa se puede consultar aquí.

El viernes, tras las sesiones propias del congreso, se celebrará una mesa redonda abierta al público bajo el título de “Terroir” como herramienta. El objetivo es que los contenidos y reflexiones del congreso trasciendan la reunión científica y se hagan asimismo accesibles asistentes no técnicos que puedan estar interesados en la cuestión.

El Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, organizador del congreso, trata de esta manera de acercar los más recientes estudios internacionales sobre el terroir a los productores aragoneses y españoles y facilitar así su inserción en las tendencias mundiales a través de una transferencia de conocimiento de primer nivel.

Los congresos internacionales sobre el terroir se celebran cada dos años desde 1996. Hasta ahora ha habido once ediciones (la última en Oregón, EE. UU.) y la de Aragón es la duodécima.

Impulsados por la Organización Internacional de la Viña y el Vino, reúnen a la comunidad científica mundial en torno a un concepto que tiene su origen en Francia pero que poco a poco se ha ido extendiendo por los países productores hasta convertirse en una tendencia mundial en la producción vitivinícola. Los expertos consideran que la gestión del terroir tiene una clara influencia en el desarrollo y la economía de las áreas vitivinícolas.

La cita española tiene lugar en Zaragoza y en las cuatro denominaciones de origen protegidas de Aragón por iniciativa del Gobierno de la comunidad autónoma, con la tutela de la OIV, el patrocinio del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) y el apoyo científico de la Universidad Politécnica de Madrid.

El congreso cuenta asimismo con la colaboración de la Fundación Ibercaja (se celebra en el Patio de la Infanta) y de la Diputación de Zaragoza, de cuyo Taller de Cerámica de Muel han salido los catavinos que constituyen el emblema el evento.

Junto con Joaquín Olona, asistirán a la inauguración del congreso Juan Carlos Sánchez Bielsa, director de la Obra Social de la Fundación Ibercaja, Óscar Lorente, diputado provincial, Cristina Clemente, subdirectora general de Control y Laboratorios Alimentarios del MAPA, y Benjamín Bois, presidente de la Comisión de viticultura de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV).

 

 

La cita mundial sobre el terroir llega a España a través de Aragón

 

Cerca de 250 profesionales de la viticultura participarán en el XII Congreso Internacional del Terroir, que, organizado por el Gobierno de Aragón, tendrá lugar en Zaragoza y en las cuatro denominaciones de origen protegidas de la comunidad entre los días 18 y 22 de junio próximos.

Aproximadamente el 40% de ellos son de procedencia española, mientras que el resto se reparte en otras 17 nacionalidades. Francia, Australia, Italia y Portugal, grandes países productores de vino, destacan entre los demás, pero también cabe señalar la presencia de congresistas estadounidenses, australianos, neozelandeses, canadienses y del Cono Sur americano. De Europa, además de los citados, llegarán desde Grecia, Serbia, Suiza, Reino Unido y Holanda. Treinta y cinco aragoneses están asimismo inscritos en el evento.

Aragón se convierte de esta manera en una de las áreas del mundo más preocupadas e impulsoras del concepto del terroir como fórmula productiva para diferenciar vinos en función de las características propias de los terrenos donde se cultivan las vides. El terroir (palabra francesa que no tiene una traducción exacta en español) propugna la práctica vitivinícola mediante técnicas orientadas a extraer del terreno de cultivo las características más genuinas posibles para los vinos procedentes de este.

Ello implica un profundo conocimiento de los diferentes predios, su composición y los condicionantes edafoclimáticos que condicionan la producción vitivinícola en ellos. Como consecuencia, se obtienen vinos más personalizados y diferenciados, con las ventajas que ello supone en un sistema articulado en torno a las denominaciones de origen protegidas y en un mercado maduro, donde la competencia es alta y la diferenciación imprescindible.

En este sentido, el objetivo del Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad es acercar los más recientes estudios internacionales sobre el terroir a los productores aragoneses y españoles, con el fin de facilitar su inserción en las tendencias mundiales a través de una transferencia de conocimiento de primer nivel.

Por otra parte, el congreso contribuirá también a mejorar la situación de los vinos aragoneses en el escaparate internacional estableciendo claras sinergias entre los campos de cultivo, de excepcionales condiciones para la actividad vitivinícola, y las variedades de uva cultivadas, donde la garnacha ya ha hecho grandes aportaciones a la internacionalización del sector.

 

Cuatro áreas temáticas, cinco conferencias, una mesa redonda y visitas a las DOP

El congreso se articula en torno a cuatro cuestiones fundamentales: Origen e historia del terroir, Componentes de los terroirs, Valorización del terroir y Percepción del terroir por parte del consumidor.

En la primera de ellas se analizan la tipología y las zonificaciones más antiguas del mundo. El estudio de los componentes se centra en la geología y los suelos, los climas vitícolas y el cambio climático, las prácticas vitivinícolas y la sostenibilidad, los paisajes y la conciencia del terroir y, finalmente, la enología y el análisis sensorial. La cuestión de la valorización pondrá el foco en las interacciones entre la viña, el vino y el medio natural, así como en las metodologías de zonificación.  La cuarta área temática se orientará a la tipicidad, el enoturismo y los mercados.

En total, el congreso dará lugar a 122 comunicaciones científico-técnicas, 58 orales y 64 a través de pósteres. España, con 21, y Francia (12), harán las principales aportaciones de carácter oral, seis de ellas, más nueve pósteres, de autores aragoneses. Estas últimas provendrán del Centro de Transferencia Agroalimentaria (CTA), del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (CITA), de la Universidad de Zaragoza y del Consejo Regulador de la DOP Cariñena.

Pero la participación de las DOP aragonesas (Cariñena, Campo de Borja, Somontano y Calatayud) será todavía mayor, pues los congresistas se van a desplazar hasta ellas en lo que serán las actividades más llamativas del congreso.

En estas visitas, una por DOP, se realizarán calicatas (perforaciones) que permitirán “poner verdaderamente en valor el concepto de terroir”, en palabras del director del congreso, Ernesto Franco. En ellas se descubrirá y explicará el perfil del suelo en estas zonas vitivinícolas y se contextualizará teniendo en cuenta la geografía, el clima y las prácticas de cultivo propias de cada lugar. “Un reto organizacional que desborda los límites habituales de un congreso convencional”, añade Franco, para quien poner en valor el terroir, algo que debe pasar por una justificación científica y técnica, “puede suponer un incremento del precio del vino en determinadas áreas”.

Dentro del programa también destacan las cinco conferencias magistrales (una diaria) que serán impartidas por otros tantos expertos de primer nivel internacional.

Así, Pedro Ballesteros, ingeniero agrónomo, máster en Viticultura y Enología y primer español “Master of Wine”, hablará sobre la Percepción del terroir por parte del consumidor (18 de junio).

Por su parte, Vittorino Novello, profesor del Departamento de Agricultura, Selvicultura y Ciencias de la Alimentación de la Universidad de Turín y presidente del Máster en Viticultura y Ciencias Enológicas, disertará sobre la Gestión del viñedo para la valorización del “terroir”.

Hernán Ojeda, doctor en Ciencias Agrícolas e investigador del INRA francés, tiene previsto analizar El cambio climático, la disponibilidad de agua y sus efectos en el “terroir”.

El cuarto conferenciante, Kees Van Leeuwen, profesor de viticultura y jefe del Departamento de Viticultura y Enología del Bordeaux Sciences Agro (Instituto de Ciencias de la Viña y el Vino de la Universidad de Burdeos), ha titulado su ponencia Una actualización de metodologías unificadas de zonificación del “terroir”.

 

Y, por último, el viernes 22, Antonio Graça, director de Investigación y Desarrollo en Sogrape Vinhos (Portugal), conferenciará en torno a la idea Ya no podemos confiar en los abuelos.

Ese mismo día y como colofón, se celebrará una mesa redonda, abierta al público, bajo el título de “Terroir” como herramienta. El objetivo es que los contenidos y reflexiones del congreso trasciendan la reunión científica y se hagan asimismo accesibles al público no técnico que pueda estar interesado en la cuestión.

En la mesa participarán Benjamín Bois, profesor de la Universidad de Burgundy (Francia), Diego Tomasi, del Centro de Investigación de la Viticultura  y la Enología (Italia), Jorge Ricardo Ducati, doctor en Ciencias Astrofísicas por la Universidad Louis Pasteur (Francia), Raúl Compés, doctor en Ingeniería Agrícola, y Vicente Sotés (moderador), profesor de la Universidad Politécnica de Madrid, vicepresidente de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) y presidente del comité científico del congreso.

Cita bienal

Los congresos internacionales sobre el terroir se celebran cada dos años desde 1996. Hasta ahora ha habido once ediciones (la última en Oregón, EE. UU.) y la de Aragón es la duodécima.

Impulsados por la Organización Internacional de la Viña y el Vino reúnen a la comunidad científica mundial en torno a un concepto que tiene su origen en Francia pero que poco a poco se ha ido extendiendo por los países productores hasta convertirse en una tendencia mundial en la producción vitivinícola. Los expertos consideran que la gestión del terroir tiene una clara influencia en el desarrollo y la economía de las áreas vitivinícolas.

La cita española tiene lugar en Zaragoza y en las cuatro denominaciones de origen protegidas de Aragón por iniciativa del Gobierno de la comunidad autónoma, con la tutela de la OIV, el patrocinio del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama)  y el apoyo científico de la Universidad Politécnica de Madrid.

El congreso cuenta asimismo con la colaboración de la Fundación Ibercaja (se celebra en el Patio de la Infanta) y de la Diputación de Zaragoza, de cuyo Taller de Cerámica de Muel han salido los catavinos que constituyen el emblema el evento.